jueves, 9 de diciembre de 2010

“Me decían vago porque jugaba billar”

La historia de Cristopher Tévez, peruano que consiguió dos medallas de oro y una de plata en los últimos Juegos Bolivarianos



Aquellos que lo criticaron fueron los mismos que lo aplaudieron a su regreso de Bolivia. Entendieron que ya no había que preocuparse por aquel muchacho que caminaba de arriba abajo con su taco. El brillo de las medallas que colgaban del cuello de Cristopher Tévez los hizo cambiar de parecer. El billarista peruano demostró en los Juegos Bolivarianos de Sucre, que sí tiene futuro.
Con tan solo 18 años, y siendo el menor de todos los reunidos por este deporte, Tévez se convirtió en el mejor jugador de la especialidad pool. Consiguió dos medallas de oro (Bola 10 - Bola 8) y una de plata (Bola 9). Hoy recuerda con gracias a los “consejos” de aquellas personas.
“Casi todos me decían vago cuando se enteraban que jugaba billar, decían que era chibolo y que debería dedicarme a otra cosa. Pero yo respondía que el deporte es como lo toma cada uno. Ahora esas mismas personas me dicen que quieren ser como yo”, nos cuenta mientras esboza una sonrisa.
Fui testigo de excepción de las hazañas de Tévez en tierras bolivianas. De cómo venció a venezolanos, ecuatorianos y bolivianos. Pero sobre todo de su remontada en Bola 10 tras limpiar la bola blanca, luego de que los panameños le echaran silicona para beneficiar el juego del llanero Luis Sánchez.
Los recuerdos remontaron a Cristopher hasta cuando tenía 13 años y vivía en Villa María. Sólo era un niño y su padre lo llevó por primera vez a un club de billar. “Mi papá había apostado una cena con sus amigos. Nos llevó a mi hermano y a mí para que lo viésemos jugar y cuando ganó, nos fuimos a comer”.
PRESENTE Y FUTURO
A partir de ese día su padre le dio un sol diario de propina. Él, en vez de comprar figuritas para el álbum o alguna golosina, lo guardaba hasta la salida del colegio para irse a jugar billar con sus amigos. Fue ahí donde comenzó su rápido ascenso.
“Iba a jugar de un lado a otro y por eso nunca tuve un maestro que me enseñara. Aprendía con la práctica y algunas veces los mayores te indicaban una que otra cosa, pero no mucho. Eran egoístas con sus conocimientos”, nos cuenta.
Hoy Tévez ya no juega los torneos de barrio. Las amanecidas y el ambiente que se vive en esos campeonatos ya no le llaman la atención. Cristopher quiere seguir creciendo en este deporte, por eso empezó a buscar auspicios para poder viajar al extranjero y jugar torneos de mayor jerarquía.
Ha demostrado que no se rinde a pesar de las críticas. Para él fue suficiente el apoyo de su familia, e incluso, el de la familia de su ex enamorada. “A ella también tengo que agradecerle,  a sus familiares porque me apoyaron durante mucho tiempo y no creyeron como los demás que era un vago”.

CAMPEÓN SIN ENTRENAMIENTO
El mérito de Cristopher se engrandece aún más al comprobar que viajó a los Juegos Bolivarianos sin un entrenamiento previo. Él no puede practicar en la Federación Peruana de Billar y no porque le prohíban el ingreso, sino porque en dicho local no existen mesas de pool. Sólo hay mesas de billar a tres bandas.
Para lograr ser considerado en la nómina de viajeros, Christopher tuvo que pasar un selectivo de pool. Ése fue el único contacto previo que tuvo con esta especialidad. Ni siquiera las mesas de los más distinguidos locales de billar limeños son de la misma calidad que la de los torneos oficiales.
Miguel Lora, presidente de la Federación Deportiva Peruana de Billar (FDPB), nos explicó la situación. “Todo es culpa del robo del señor Abraham Manrique (ex presidente de la FDPB). Tuve que hacer de nuevo el local de la Federación. Entonces, como teníamos en auge a Ramón Rodríguez, le dimos prioridad a las tres bandas. Gracias al ingeniero Arturo Woodman pudimos equiparnos bien. Ahora volveré a hablar con él para ver si nos puede apoyar, aunque también estoy buscando auspiciadores para eso. Los resultados de Christopher nos respaldan”, apuntó.
 


PD. Si quieren aprender a jugar billas y pool, aquí les dejo el blog de "Dibu" para que lo llamen: http://el-dibupool.blogspot.com/

Apunta a dirigente

Pancho Boza espera competir en los Juegos Olímpicos 2012 para luego dedicarse a la actividad dirigencial

No pensó que aquella medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 lo convertiría en una leyenda del deporte peruano. Tenía 19 años y creyó que dicha presea sólo era una más en su corta carrera como tirador. Hoy, a sus 45 años, Francisco Boza quiere regresar a unos Juegos Olímpicos. Londres 2012 es su meta.

- ¿Qué es lo que más recuerda de Los Ángeles 1984?
Recuerdo cada detalle porque mi participación en esos Juegos Olímpicos fue sui generis. Había clasificado gracias a los puntos que hice en los torneos internacionales, pero no podía venir a Perú a participar de un torneo selectivo (entre peruanos) porque estaba estudiando (Ingeniería Industrial) en Alemania.
- Entonces, ¿cómo lo inscribieron?
Mis padres le dijeron a los dirigentes que yo no sería problema económico porque ellos correrían con todos mis gastos (en ese tiempo cada país se hacía cargo de los egresos que generaba). Por eso no pude hospedarme en la Villa Olímpica. Luego de recibir la medalla; bajé del podio, fui donde mi madre y le colgué la medalla en el cuello. Le dije que era suya porque había confiado en mí.
- ¿Imaginó la repercusión que generó esa medalla?
Para nada. Sentí que era un logro importante, pero jamás imaginé que tantos periodistas querrían entrevistarme. Cuando llegué a Lima me buscaron muchas veces. Esa exposición a los medios fue chocante para mí.

Próximo a cumplir 30 años de carrera deportiva, el reconocido tirador peruano no pudo clasificar a los Juegos de Beijing 2008. Tampoco recibió una tarjeta de invitación, por lo que tuvo que contentarse con viajar como jefe de delegación (1) Aquella justa olímpica es la única, desde Moscú 1980, en la que no ha participado.
Por eso Boza apunta a Londres y ya empezó con su preparación para los Juegos Olímpicos que podrían cambiar su vida deportiva.

- ¿Londres 2012 puede ser su última cita como deportista olímpico?
Mi objetivo es participar en esos Juegos, luego podría dar un paso al costado. Me gustaría incursionar en la dirigencia deportiva.
- ¿Descarta entrenar al equipo peruano de tiro?
Siempre traslado mis conocimientos a quienes me lo piden. Me gusta enseñar, pero no lo veo como una actividad económica. Antes ganaba mis propinas en Munich, Alemania, enseñándoles a los tiradores en los ratos libres que tenía luego de estudiar.

LA IDEA DE PANCHO
Boza toma en serio su futuro como dirigente deportivo. No está de acuerdo con la eliminación de la Educación Física como curso en las escuelas y nos comentó que el Ministerio de Educación ya elabora un plan para reintroducirlo en la currícula académica para los próximos años.
Hablando de tiempo, explica que un verdadero plan de estructura deportiva en nuestro país debe trabajarse entre cinco y diez años. Nuestro tirador comparte las ideas de Ecuador y Chile en relación al apoyo para el deporte. “En Ecuador tienen un impuesto a la llamada internacional desde hace 10 años. Todo ese dinero va al deporte olímpico de ese país. En Chile tienen la Ley ADO (Ayuda al Deporte Olímpico). Básicamente se refiere a la unión de la televisión, la empresa privada y el Gobierno en favor de sus deportistas olímpicos. Esta ley es la que más me gusta para reflotar el deporte en Perú”, explica.


EL SUCESOR
Atrás de Boza hay jóvenes talentos de este deporte. Alessandro de Souza Ferreira Berisso (izquierda de Pancho en la foto) es el de mejor proyección de cara a los próximos torneos internacionales. Pancho sólo tuvo palabras de elogio para él.
“Ni bien lo vi la primera vez, le dije al abuelo que este muchacho tiene condiciones notables para el tiro. Alessandro acaba de ganar una beca para estudiar en Estados Unidos y allá mejorará su técnica”. Incluso, en los últimos Juegos Bolivarianos donde Lima fue sede de tiro olímpico, Souza Ferreira Berisso se dio el lujo de desplazar a Boza en la modalidad de Fosa Olímpica. Alessandro ganó medalla de plata y Boza la de bronce.


También hay lugar para el fútbol... Empate en la final

¿Quién se perjudicó más con las expulsiones? León de Huánuco y Universidad San Martín jugaron con nueve hombres casi todo el partido. A primera vista el más favorecido debería ser León: estaba en casa y sus jugadores están más habituados a la altura. Pero al observar el banco de suplentes, la lectura cambia. Los santos tienen plantel suficiente para darle vuelta a un partido y ésta fue la clave para conseguir el 1-1 final.

Luego de la batalla campal (bronca es poca cosa para lo que se vio) los locales perdieron a Rodas y a Calheira. Los santos, a Arriola y Ramos. Las acciones volvieron a ser dominadas por León, pero sin concretarlas en gol. He ahí el gran error de los dirigidos por Franco Navarro. Fallaron no sólo por la buena actuación del golero Farro, sino porque no tuvieron ideas para penetrar la zaga santa y quedarse a tiro de gol. Sin los expulsados esa fue la tarea más difícil. Perea terminó haciendo su trabajo, el de Rodas y el de Calheira. Todo junto. Se disfrazó del argentino para aguantar la marca de hasta tres zagueros santos y salir bien librado. Se puso el traje de Calheira para recibir el pase que segundos antes había lanzado y volvió a ser él mismo para terminar la maravillosa jugada; pero las piernas no le respondieron para el remate final o para seguir burlando santos que caían uno tras otro.

Para ese entonces León ya ganaba con un gol generado en un tiro de esquina y que Carlos Zegarra convirtió, empujando el balón con la rodilla (51 minutos). Al autor de esta diana le pasó factura la sanción de cinco partidos sin jugar. A más minutos transcurridos, menos pelotas recuperaba en el mediocampo. Ferrari sintió el mimo cansancio.

Guadalupe dejaba su posición de zaguero y salía a marcar en el medio para disimular estas falencias. Cardoza (otro que jugó un partidazo) y Espinoza aguantaban cada embate. Era hora de un cambio en León. Los santos ganaban terreno cada vez un poco más a pesar del trajín generoso de Peña, que por derecha nunca se cansó de correr.

Pero Navarro miraba al banco y no encontraba al ideal. El “Maño” Ruiz ya había echado mano de su banca y lo hizo desde el entretiempo, mandando a Muente en lugar de un eufórico Balbín y así recomponer su línea de cuatro. Luego metió a Cueva, sacando a Quinteros y finalmente hizo ingresar a García en reemplazo de Vitti.

No fueron cambios simultáneos. El técnico santo los hizo conforme transcurrió el encuentro, mientras en León seguían los mismos. La culpa no es de Navarro, tampoco era cosa de mandar a Guillermo Salas a marcar en el mediocampo. Recién a los 86’ decidió el ingreso de Portilla en lugar de Chávez para intentar jugar con cuatro al fondo. Sin embargo, el medio seguía siendo el problema. Ferrari y Zegarra ya no agarraban a nadie. En cambio, San Martín tuvo a hombres que manejaron bien el balón en ese sector. Fue así como llegó el empate, luego de un gran pase de Hinostroza a Alemanno, quien remató furibundamente a los 90’ +4.

Peruano del mundo

Hay motivos para emocionarse, para cantar, para gritar, para celebrar. En las lejanas playas de España, exactamente en El Confital, un peruano volvió a subirse en lo más alto de un podio. Y no lo hizo en un torneo cualquiera, lo hizo en un mundial. Ahí, César Bauer alcanzó el cetro del bodyboard en la Clase Dropknee (con una rodilla sobre la tabla).

A falta de una fecha para que termine la competencia, Bauer se hizo inalcanzable para los demás competidores. Sumó 14.40 puntos en semifinales y además se vio favorecido con la derrota del hawaiano Dave Hubbard, su más cercano perseguidor en el ranking. Hoy nuestro compatriota intentará sacarle brillo a su título, cuando enfrente a Amaury Laverhne (Francia), Dave Winchester (Australia) y Ardiel Jiménez (Canarias) en la final.

Mejor debut, imposible
Su relación con el bodyboard empezó cuando tenía 12 años. A esa edad el campeón dejó la tabla hawaiana y se dedicó exclusivamente a practicar lo que más le gusta. Hoy, con 28 años, luce con orgullo el campeonato mundial y el campeonato latinoamericano. Este último título lo consiguió hace un mes atrás. No obstante, las satisfacciones no terminan ahí para César. Este año fue su debut como profesional en el Tour IBA y lo hizo nada más y nada menos que ganando dos títulos. Para alcanzar la corona mundial, Bauer tuvo dos victorias en las seis fechas ya disputadas.

Las jornadas en Perú y en Venezuela tuvieron al peruano en lo más alto del podio; mientras que en Hawai, México, Portugal y España sumó puntos importantes.